CIUDADANOS / CONSUMIDORES

 

Para Canclini (1995), las comunidades de pertenencia y control se están reformulando. Es un tiempo de fracturas y heterogeneidad, de segmentaciones al interior de las naciones y de comunicaciones fluidas. A pesar de la heterogeneidad existen códigos que nos afirman, pero ya no son únicamente los códigos de clase, etnia, nación . Frente a la noción de ciudadanía como fenómeno nacional, surge la ciudadanía cultural (Canclini, 1995).

 

La manera de consumir ha alterado los cambios en la manera de ser ciudadano. “Hombres y mujeres perciben que muchas de las preguntas propias de los ciudadanos – a dónde pertenezco y qué derechos me da, cómo puedo informarme, quién representa mis intereses – se contestan más en el consumo privado de bienes y de los medios masivos que en las reglas abstractas de la democracia o en la participación colectiva en espacios públicos “ (Canclini, 1995, pág.13). 

 

Actualmente, las identidades se configuran en el consumo, dependen de lo que uno posee o es capaz de llegar a apropiarse (Canclini, 1996).  Las identidades fijadas en base a una comunidad étnica o nacional se vuelven inestables (Canclini, 1995).

 

Pero para vincular el consumo con la ciudadanía o viceversa es necesario deconstruir concepciones en las que se visualiza al consumidor, por un lado,  como un sujeto que manifiesta conductas irracionales y a los ciudadanos, por otro, actuando en función de los principios ideológicos. Es decir, se piensa en el consumo como una conducta superflua y a la ciudadanía se le reduce a la cuestión política (Canclini, 1995).

 

Sin embargo, las identidades posmodernas son transterritoriales y multilinguísticas. Se estructuran “más dentro de la lógica del mercado que dentro de la lógica del Estado. Se basan en las comunicaciones tecnológicas, mediante la producción industrial de cultura y el consumo de bienes diferido y segmentado (Canclini, 1995, pág. 30-31). La definición de identidad desde la perspectiva socioespacial o de territorio , necesita complementarse con una definición sociocomunicacional. Esto significa que las identidades se configuran de dos maneras, a través de las políticas identatarias (o culturales) que se ocupan de lo histórico, así como en los escenarios comunicacionales e informacionales. Las identidades son construcciones sociales. La identidad es teatro y es política, es actuación y es accion. En muchos sectores es políglota y multiétnica, migrante, híbrida, hecha con elementos de distintas culturas.